Conectarse

Recuperar mi contraseña

AMELIA
WEBMASTER - MP
Créditos a : Google, DeviantArt y distintas páginas por almacenar las imágenes para el uso en el diseño del foro. Basado en distintas historias y ambientaciones medievales como mágicas, enfocado en el RPG. Las imágenes editadas son propiedad de la Administradora @Amelia, por lo tanto, el plagio o distribución será demandado fuertemente. Agradecemos a los cooperadores del foro, tanto a ayudantes como a ideadores. Licencia de Creative Commons
Tales of the North by TOFN is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Últimos temas
» Guía V: Técnicas, Inventario y Datos de Combate
Mar Ago 15, 2017 6:23 pm por Skyrim God

» Guía IV: Las Clases y Profesiones
Lun Ago 07, 2017 12:02 am por Skyrim God

» Guía III: Cronología
Dom Ago 06, 2017 9:58 pm por Skyrim God

» Guía II: Expediente de Personaje
Dom Ago 06, 2017 7:51 pm por Skyrim God

» Guía I: ¿Qué tengo que saber antes de rolear?
Dom Ago 06, 2017 7:19 pm por Skyrim God

» Sistemática del Foro - Recomendado Leer
Sáb Ago 05, 2017 7:00 pm por Skyrim God

» Normas de Rol - Recomendado leer
Sáb Ago 05, 2017 6:33 pm por Skyrim God

» Normas Generales - Firmar
Sáb Ago 05, 2017 6:26 pm por Skyrim God

» Registro de Físico - Obligatorio
Dom Jul 23, 2017 6:20 pm por Skyrim God

» Guía - Kairoseki
Jue Jul 20, 2017 3:04 pm por Skyrim God


[Pasado] Bailando con la Muerte [Nelly - Killian]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mensaje por Killian Jones el Dom Sep 01, 2013 2:09 pm
Sus pies se pararon en la cubierta del barco nada más divisar a lo lejos la isla llamada Loguetown, situada en el East Blue. Sus labios se mostraban entreabiertos, enseñando una sonrisa de dientes blanquecinos que se escondían dentro de su boca. Los ojos grisáceos que tan característico le hacían se fijaban sobre el lugar al que se dirigía, en aquella noche de estrellas nocturnas por doquier y sin el mínimo atisbo de viento. Resumiendo, una noche perfecta para su propósito. El pelo oscuro le caía en varios mechones desde la parte superior de su cabeza hasta llegar al hombro, tapando a veces su frente y alguno de sus ojos. Vestido con un traje de chaqueta totalmente negro, lo único que relucía de él era aquel colgante de la familia Jones que portaba en su cuello, dándole algo más de "vida" a su aspecto. Hay quien diría que el chico era la misma oscuridad en persona, pero su tez blanquecina combinaba a la perfección con aquellos colores, por lo que se hacía un poco menos pasable. Los botones de su camisa estaban abiertos hasta la parte media de sus pectorales, de forma que pudiera respirar bien.

El motivo de su visita no era ni más ni menos que acudir a un gran baile de disfraces y máscaras, que se realizaría en una de las grandes mansiones de Loguetown. Un acaudalado empresario había puesto carteles de invitación por todas partes, y él no iba a ser tan borde de rechazarla. Además, aprovechando que había roto las cadenas que lo mantenían atado a su familia de una vez por todas, podría "meter" sus narices en bolsillos ajenos para "requisar" dinero u otros objetos para él. Todo el mundo estaría pendiente de los bailes y de las máscaras, y a no ser que se lo quitasen todo de encima nadie podría decir a ciencia cierta quién era cada uno. Pero antes que nada, tendría que buscar un par de cosillas para que le dejasen entrar. Sacando una de las invitaciones del interior de su chaqueta, la puso a una altura apreciable para poder leerla, mientras que entre susurros decía:

- Se precisará de un traje de cuerpo completo y máscara para todos los invitados. En las tiendas de Loguetown se pueden encontrar multitud de vestidos apropiados, además de que así contribuiremos a mejorar la economía de la isla. No hay distinciones a la hora de entrar a la mansión, todos pueden hacerlo. Sin armas, ni objetos que puedan resultar dañinos o peligrosos, para eso tenemos los pasteles de limón, claro está ¡Haha! - Repitiendo cada una de las palabras que aparecían en aquel folleto explicativo, que contaba con una imagen de la mansión en cuestión, para que nadie se perdiera o fuera al sitio equivocado.

Y sin más que decir, dobló el papel como estaba justo antes de leerlo y lo guardó donde antes. Con un paso presto comenzó a recorrer las calles de aquella isla, adoquinadas en su máxima extensión. No tardó demasiado en encontrar una tienda abierta, además de que no era hora de que cerrasen todavía. Yendo hacia ella, puso su mano sobre el pomo de la puerta para girarlo y pasar al interior. Costuras, maniquíes, sedas de todo tipo ... y un largo etcétera que podría seguir. Adelantándose hasta llegar a la barra tras la que estaba el vendedor, Killian sonrió de buena manera con un saludo de cabeza, comenzando a decirle al que sería su costurero:

- ¿Hace una noche bonita, verdad? Y seguro que es mucho mejor en la mansión que dará un baile de disfraces. ¿Qué tienes para mí? Sólo te pido que sea negro ... Y no escatimes en gastos, tengo mucho para pagar - Mintió ante esto último, pero no podía permitirse ir con unos ropajes decentes a aquel lugar. Si asistía, destacaría con un traje espectacular, y solo tendría que robarlo de un pobre hombre que no tenía guardias en su tienda. Era una pena.

Instantes más tarde, el hombre trajo unos ropajes de tela bastante trabajados. En su mayoría eran oscuros, mas portaban unos ribetes dorados en la zona de la cremallera del torso y una fina línea en los pantalones. El gerente hizo ademán de dárselo para que se lo probase, por lo que el pelinegro se quitó la chaqueta y probó, viéndose ante un espejo ovalado que estaba tumbado en una pared. Elegante, muy elegante. Sonrió. Se dio la vuelta en el momento en el que el dueño le traía una máscara no menos interesante, que dejaba a la vista su mandíbula. Súmamente delicado, lo probó, dando por supuesto que con aquello había terminado su compra. La verdad es que no le quedaba nada mal, y con lo presumido que era para ello, tal vez le terminase gustando demasiado.

- Perfecto, me lo llevo ... Literalmente - Comentó con una sonrisa mientras se daba la vuelta y corría con rapidez, golpeando las estanterías y accesorios de sujeción para tirarlos al suelo y entorpecer la persecución que el dueño de la tienda había comenzado contra su persona. Era un pirata, pero raro era que aquel hombre no se hubiera acordado de su cara. Él era Killian Jones, una de las nuevas promesas de la piratería.

Y abandonando atrás la chaqueta con la que había llegado a la isla y ataviado con aquellas nuevas prendas, salió de la tienda cerrando la puerta como si nada hubiera pasado, encaminándose por las calles de adoquines hacia la gran mansión que relucía por encima de todas las demás. "El momento ha llegado, veamos que nos espera allí dentro", pensó, mientras que tomaba su máscara con ambas manos y la ajustaba a su cabeza, dejando caer por detrás de ella el pelo de una forma lacia. El físico estaba listo para entrar al interior, y con cada paso que daba hacia adelante, su destino estaba más cerca de lo que parecía.

OFF:

Ropa - Click
Máscara - Click
avatar
Mensajes : 114
Fecha de inscripción : 26/07/2013
Edad : 24

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.