Conectarse

Recuperar mi contraseña

AMELIA
WEBMASTER - MP
Créditos a : Google, DeviantArt y distintas páginas por almacenar las imágenes para el uso en el diseño del foro. Basado en distintas historias y ambientaciones medievales como mágicas, enfocado en el RPG. Las imágenes editadas son propiedad de la Administradora @Amelia, por lo tanto, el plagio o distribución será demandado fuertemente. Agradecemos a los cooperadores del foro, tanto a ayudantes como a ideadores. Licencia de Creative Commons
Tales of the North by TOFN is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Últimos temas
» Guía V: Técnicas, Inventario y Datos de Combate
Mar Ago 15, 2017 6:23 pm por Skyrim God

» Guía IV: Las Clases y Profesiones
Lun Ago 07, 2017 12:02 am por Skyrim God

» Guía III: Cronología
Dom Ago 06, 2017 9:58 pm por Skyrim God

» Guía II: Expediente de Personaje
Dom Ago 06, 2017 7:51 pm por Skyrim God

» Guía I: ¿Qué tengo que saber antes de rolear?
Dom Ago 06, 2017 7:19 pm por Skyrim God

» Sistemática del Foro - Recomendado Leer
Sáb Ago 05, 2017 7:00 pm por Skyrim God

» Normas de Rol - Recomendado leer
Sáb Ago 05, 2017 6:33 pm por Skyrim God

» Normas Generales - Firmar
Sáb Ago 05, 2017 6:26 pm por Skyrim God

» Registro de Físico - Obligatorio
Dom Jul 23, 2017 6:20 pm por Skyrim God

» Guía - Kairoseki
Jue Jul 20, 2017 3:04 pm por Skyrim God


Encuentro en la gran ciudad [Priv. Himiko]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mensaje por Soujiro el Miér Sep 04, 2013 9:58 am
Tierra a la vista!... esas serian las palabras que gritaría un marino angustiado de llevar mucho tiempo en el mar, pero era mi reacción actual, llevaba ya un par de días en mi pequeño barco, el cual tambien funcionaba como mi hogar, contaba con solo una habitación la cual era la mira, la parte inferior me servia como deposito, y en la cubierta estaba el timon, eñ mástil, etc.

Pero en fin, el barco no es lo importante aquí, lo que lo era es que ya había llegado a la ciudad mas famosa de este mar, Loguetown, sitio que vio nacer al legendario rey de los piratas, y que de igual forma vio su vida terminar. Después de unos minutos de impaciencia, llegue al puerto de la isla, en el cual baje el ancla y ate el barco a uno de los postes que ahi proporcionaban, preparándome para explorar, no sin antes llevarme mi katana y mi kodachi, mis armas para cualquier situación en la que no me favorezca estar desarmado, aunque... pff... normalmente no ando sin ellas, y de cualquier forma este es el east blue, no suceden muchos alborotos en este mar.

-Y bien, que habrá de bueno en este lugar...- murmure para mi mismo, había llegado aquí sin buscar algo en especial, simplemente navegaba por el arte de hacerlo, nada en especial, quizá encuentre algo interesante en esta ciudad, puede que este repleta de chicas lindas a las que les atraiga mis espadas, sonreia nada mas con aquella idea en la cabeza.

Un gruñido salvaje había sido escuchado, que habrá sido eso? de donde provenía? nada de que alarmarse la verdad, se trataba de mi estomago, clamaba por algo de comida, no había comido bien en estos días, yo no se cocina, por lo que generalmente viajo con una buena cantidad de provisiones ya cocinadas y que solo tenga que recalentar, o simplemente llevo frutas que no se dañen tan pronto

-Habra algún restaurante por aquí?- casi al instante sentí el olor de la carne asada que se había ganado toda mi atención, y no dude en seguir aquella esencia de la cual se podía sentir una serie de condimentos que harían un festival de sabores en mi boca, Mi olfato me llevo hasta un sitio un tanto peculiar, un bar, que cuyo interior se veía de lo mas normal, piratas desconocidos haciendo bulla innecesaria, gente callada bebiendo tranquilamente, alguien que no se le da bien cantar, de todo un poco. Me acerque hacia el encargado, tomando asiento en uno de los asientos individuales, tratando de no hacer mucho contacto visual con las demás personas para no causarme líos innecesarios, ninguno de los aquí presentes tenia un precio por su cabeza, así que no necesitaba desenvainar mi espada en un sitio como este. -Sírvame carne y un buen vaso de agua, vengo con mucha hambre!- exclame lleno de ánimos, entusiasmado por querer probar algo de comida.
avatar
Mensajes : 9
Fecha de inscripción : 30/08/2013
Edad : 23

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Himiko el Miér Sep 04, 2013 10:34 pm
Aquel era un típico día en la vida de la joven,  luego de su trabajo como era costumbre pasaba por aquel bar, para cenar y beber un poco de alcohol, la cena ya había desaparecido de aquel plato, el cual había frente a la muchacha, esta estaba sentada con su brazo derecho contra la barra, mientras que con la izquierda sostenía una copa, la cual tenía alcohol hasta la mitad. Mientras esta daba unos sorbos a la copa y miraba a todas las personas que siempre se encontraban allí se percato del desconocido, un muchacho de tez blanca, pelo castaño y ojos verdes, al parecer era un espadachín ya que este tenía dos  katanas en su cintura, su vestimenta no era algo muy común posiblemente no sea de los alrededores y sea de otro lugar, posiblemente aquel podría ser un pirata, o un cazarecompensas, tal y como lo era la muchacha.

Una mirada se fijo en aquel chico, el cual exclamaba que tenía hambre y pedía ser atendido, este tenía mucha energía pero posiblemente recién llegaba a aquel lugar, el cual  solía tener buena comida.
Jaja que buenos ánimos tiene. Pensó la joven mientras miraba al muchacho, y le guiñaba el ojo derecho,  este despertaba cierta curiosidad en la chica, la cual tenía un gusto particular por los espadachines, Si este era un cazarecompensas esta sería la oportunidad de marcharse del pueblo, para emprender un viaje junto a aquella persona, sola no podría salir a navegar los feroces mares, sin un navegador esta quedaría a la deriva en el mar, perdiéndose prácticamente para siempre, habría muy pocas posibilidades de que esta salga viva si ocurría eso. Aquel chico podría tener una tripulación, y tener un navegante, eso podría dar un empujón a los planes, y ir a capturar ya a las personas que quiera.

Los sonidos cada vez aumentaban más, ahora un pequeño grupo comenzaba a cantar, al parecer no se le daba  para nada el hacer ese tipo de cosas, mientras que otros brindaban y festejaban derramando cervezas, la barra estaba ocupada por dos personas, el espadachín y aquella cazadora, la mirada se fijo ahora en los que hacían ruido, mirando a aquellas personas comenzaba a pensar distintas cosas, pero al parecer una era fija, todos aquellos posiblemente se emborrachen tanto que empiecen una riña entre ellos, si eso pasaría aquella los podría golpear hasta noquearlo, al parecer algo que no disfrutaba era que arruinen su comida, por más que ya haya comido aun estaba tomando lo que quedaba de su pedido. Esta  no tenía ninguna motivación para permanecer en el bar, por lo cual dejo la copa junto al plato sobre la barra, esta ya había pagado aquello que había consumido, mientras  se acomodaba una de sus pulseras, las cuales se les había salido un poco comenzaba a caminar hacía afuera del bar, pasando por el costado del espadachín, lo mejor luego de una cena lo mejor era ver en aquella playa cercana al bar la luna, la cual se podía reflejar en las tranquilas aguas del océano, una leve brisa recorría toda la playa, levantando un poco la arena que había en el lugar, moviendo el cabello de la joven, mientras esta se sentaba sobre la arena.
avatar
Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 03/09/2013
Edad : 23

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Soujiro el Jue Sep 05, 2013 8:57 am
Mi petición había sido tomada, por lo que de momento solo me quedaba esperar a que me trajeran la comida. Para quemar algo de tiempo, mire con cautela mis alrededores, lleno de curiosidad al ver tanta gente alegre coexistiendo en un solo lugar, y difícilmente podía diferenciar los piratas de los que son locales de esta ciudad, a pesar de las diferencias y los distintos puntos de vista ideológicos, se llevaban tan bien, aunque algunas unidades demostraban lo contrario, y todo indicaba que en algún momento, tarde o quizá mas temprano de lo que pienso, habrá una riña la cual aguara la fiesta.

En el mar de cuerpos en movimiento, había una personita que me llamo la atención, bingo!, había una dama entre todos estos apestosos, se veía muy bonita y tenia una aspecto frágil, aunque daba ese aire de que era una mujer a la que habría de tratar de manera diferente, si no ella no estuviese aquí, arriesgándose a recibir incontables piropos de los ebrios que nos rodeaban. Su vestimenta era lo que la hacia un poco mas distinguible al resto de mujeres, normalmente ellas vendrían lo mas cubiertas posible a un sitio como este, pero no, esta chica estaba de lo mas normal con la parte superior de un traje de baño y unos pantalones, dejando para deleite de mis ojos su escote,  y un poco mas de piel de la cuenta.

Un momento antes de que trajeran mi orden, nuestras miradas chocaron, a lo que ella solo me dedico un guiño, y en mi rostro se dibujo una leve sonrisa, no me iría de esta ciudad sin haberla conocido tan siquiera un poco, seria una falta de respeto hacia su persona, y un desperdicio de mi tiempo si no lo hiciera.

-Es bonita...-murmure divagante, mirándola esta vez con disimulo, mientras que salia del local.. Mi atención hacia ella solo fue interrumpida por la presencia del plato frente a mi, tenia hambre, cierto, seria mejor comer lo mas rápido posible antes de que le perdiera la pista. Como si se tratara de un vagabundo que lleva días sin comer, devore aquellos trozos de carne a una velocidad impresionante, enterrando el tenedor entre las fibras, masticando con fuerza y tragando casi que forzudamente, ayudándome con el vaso de agua que había pedido junto a la comida. -Gracias por la comida!.- exclame con alegría, estaba satisfecho con todo lo que había ingerido. Deje la cantidad de dinero que me pedía sobre la mesa, y a lo que el se acerco para tomarlo, aproveche el momento para hacerle una consulta. -Esa chica que salio hace un rato, que bebidas suele tomar?-. El solo se burlo, no sabia el por que de su reacción, por lo que mostraba un poco de curiosidad en mi mirada, de que se reía? o mejor dicho, por que?. El se dio cuenta de la aparente seriedad de mi pregunta, y me trajo seis latas de cerveza, las cuales por supuesto pague. -Muchas gracias supongo...-

Tome las latas dentro de una bolsa y me levante de mi asiento, retirándome con tranquilidad del local, lugar en el que una riña había empezado justo en el momento que mis pies estaban apartados de sus cimientos, vaya suerte tenia, de lo que me salve!. Respire profundo y suspire, ahora era buscar a la personita que me había hecho comprar algo que no suelo consumir, en donde se habrá metido aquella preciosura? me preguntaba.

Para mi suerte, ella no estaba muy lejos, la divise en la costa, sobre la arena, bien! era mi oportunidad para acercarmele. Camine tranquilamente, tratando de no perturbar la paz que había en este lugar. -Bonita vista, no lo crees?- eran mis primeras palabras para ella, no se me ocurrió mas nada. Quite las espadas de mi cintura y las acoste sobre la arena, para que de esa manera pudiese sentarme cómodamente, acompañándola en aquella noche estrellada, cubiertos por la luz de la luna, abanicados por el océano que nos traía su brisa. -Ten, te compre esto.- coloque la bolsa con las cervezas en el espacio que había entre nosotros, dejando ver el contenido en su interior. -Mi nombre es Soujiro, dime, con quien tengo el gusto?- no tarde en preguntarle acerca de ella, ni siquiera sabia si se sentía cómoda a mi lado, de cualquier manera no me esperaba una buena reacción de buenas a primeras, considerando la que me mostró el encargado del bar, aunque seria toda una sorpresa si no resulta como me lo estoy imaginando.
avatar
Mensajes : 9
Fecha de inscripción : 30/08/2013
Edad : 23

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Himiko el Jue Sep 05, 2013 9:39 am
La soledad de la playa junto a la brisa marítima que provenía desde las calmadas aguas era agradable, esta cerrando sus ojos trataba de notar aquella paz que generalmente se puede obtener en aquel lugar, el cabello parecía ser uno con la brisa, este se movía continuamente, la brisa se había calmado un poco, una sorpresa había aparecido justo al costado de la muchacha, la cual aun permanecía sentada en la arena, una voz indicaba que aquel lugar tenía una bonita vista al pacifico océano, la cara de Himiko comenzó a tener una expresión de curiosidad por quien hablaba, pero esa expresión cambio segundos después, al abrir un ojo y ver quien era la persona que hablaba. -¿El Chico del Bar?-.... Murmuro mientras continuaba mirando al joven el cual dejaba reposar sus dos katanas en la arena, este dejando una bolsa junto a ambos la cual contenía varías cervezas. -¿Cervezas?.... Deja que adivine...- Hizo una pausa para cerrar el ojo que permanecía abierto, para luego comenzar a soltar unas palabras. - Ese cantinero, siempre diciendo los gustos de los demás....- Las palabras finalizaron con una pequeña risa, la cual se oía casi como un murmuro.

Aquella persona la cual se identifico como Soujiro, se sentó en el lugar, un silencio un tanto incomodo invadió el lugar en el cual las dos personas se encontraban, la luz de la luna aun bañaba a todos los seres que se encontraban a la intemperie, esta aun se reflejaba en su totalidad en aquella costa, nuevamente uno de los ojos de la mujer se abrió, para fijarse en el muchacho que recién había llegado al lugar
-Himiko... Ese es mi nombre.- Pronuncio para hacer una pausa liberando un leve suspiro, para luego hacer una pregunta -¿Eres un Espadachín Verdad?- Finalizaba la muchacha mientras se recostaba contra la arena, poniendo sus manos abajo de su cabeza, para  evitar que esta este apoyada en la arena. -¿Se puede saber porque compraste esas latas?- Pronunciaba esta, no siempre una persona le regala a otra algo, y más cuando ni entablaron una conversación, solo un intercambio de miradas. Varios pensamientos pasaron por la mente de la joven la cual aun permanecía recostada, dejando ver claramente su tatuaje y su cinturón, también su estomago, cerrando ambos ojos suspiraba nuevamente  sintiendo la brisa la cual volvía a aparecer en aquella costa, - Y dime ¿Eres un Pirata,Cazarecompensas o solo te dedicas a navegar en los mares?- Finalizaba su pregunta aun recostada con sus ojos cerrados y una tranquilidad dibujada en su cara. Aquella pregunta sería decisiva en el rumbo de la conversación y de la posible amistad entre aquellas dos personas, si había algo que no soportaría era el tener algún amigo el cual sea un pirata, aunque sus pensamientos cambian de  vez en cuando.
avatar
Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 03/09/2013
Edad : 23

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Soujiro el Jue Sep 05, 2013 10:19 am
-El cantinero fue muy amable al decirme sobre lo que sueles tomar, fui yo el que le pregunte en primer lugar.- me tono de voz sonaba muy tranquilo, confiado, no se exactamente que era lo que ella sentia al tenerme a su lado, pero yo me mostraba comodo en mi situación, ella no parecia molestarle el pequeño detalle de que mi vista es muy golosa y podria terminar fijandose en aquella personalidad que dejaba semi descubierta.

-Himiko...- murmure despues de ella, era un nombre no muy comun en estos mares, nunca antes lo habia escuchado, pero era muy bonito, unico para hacer la descripción aún mas precisa. -Sí, soy un espadachin, uno de los grandes pilares de mi vida son las espadas.- vaya, si habia notado las espadas que llevo conmigo, eso demuestra que tenerlas me hace mas genial delante de ellas, o al menos eso es lo que llevo dentro de mi pequeña perspectiva de lo que piensan las mujeres. Desvie mi mirada de la vista que teniamos frente a nosotros, y deje que mis ojos capturaran la imagen de su cuerpo, o parte de este, su abdomen para ser exactos, tenia un tatuaje levemente encima del cinturon, no lo habia notado con anterioridad, hacia donde habia estado mirando todo este tiempo?.

-Las compre por que es mi manera de demostrar que no tengo malas intenciones, acercandome con la bebida que mas disfrutas, o eso dicen otras voces. Aunque esta manera tambien es algo extraña, ya que cualquier que quisiera hacerte daño te traeria las cervezas y podrian estar envenenadas, aunque antes de hacerlo ellos sabrian que tu estarias anuente de aquella posibilidad, por lo que no lo harian, lo que en todo caso me hace una persona de confianza, ya que te traje de beber, aún sabiendo que no tomarias licor de buenas a primeras.- le di una explicación confusa digna de mi forma de pensar, podia haberla dejado en un estado en el que lo proximo que pronunciaria seria algo como "que carajo?", o quiza simplemente no le busque la logica a mis palabras. -Resumiendote todo el enredo que dije, te traje estas cervezas por que es mi manera de empezar con el pie derecho una posible amistad, dandole a la persona que te interesa un regalo que le guste, no lo crees asi?- rei un poco, rascandome la cabeza de paso, demostrando una actitud un tanto despreocupada, haciendo contraste con el estereotipo que hay sobre los espadachines, los cuales se dice que son gente seria en sus palabras y acciones.

-Y pues, algo que definitivamente no soy es pirata, no los odio, pero tampoco me agradan, son personas que buscan libertad imponiendo sus ideales al sistema de sociedad que seguimos. Soy una especie de viajero sin rumbo, surco los mares, explorando, viendo, conociendo, pero al mismo tiempo si veo un pirata cuyos ideales no me agraden del todo, no dudaria en aspirar a la recompenza que ofrescan.- trate de ser lo mas claro posible en mi respuesta, definiendo mi posición en todo este embrollo de piratas, marines, y como olvidar a los militares que se encuentran en el red line.

-Mis respuestas son lo suficiente para que me permitas hacerte compañia?- de cualquier manera, aunque tenga que meterme bajo su piel y fastidiarla en el proceso, la seguiría por todos lados e insistiria, esa solo era mi manera de ser, era caballero con ella eso si, pero me gustaba joder las mecánicas del juego por asi decirlo, empujar todo hasta el limite que alcance. -Por cierto, la misma pregunta va para ti, aunque, no creo que una chica linda como tu este metida con piratas.- le mire al rostro, ella se encontraba recostada sobre la arena, a primera vista no parecía que fuese a tomar una sola gota de la cerveza que compre, quizá cuando me agarre confianza, de otra manera mi gasto habrá sido en vano, y se desperdiciara esa bebida, aunque eso a mi no me importaba, no costaba mucho.
avatar
Mensajes : 9
Fecha de inscripción : 30/08/2013
Edad : 23

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Himiko el Jue Sep 05, 2013 11:45 pm
La conversación iba avanzando, al parecer aquel muchacho estaba interesado de alguna manera en Himiko, un presentimiento se hizo notar en todo el cuerpo de aquella mujer recostada sobre la arena, al parecer aquel conocido se había fijado en su cuerpo, o la estaría mirando fijamente, cosa que a veces le incomodaba a la chica por aquel presentimiento el de “ser observada”, las palabras salían de la boca de aquel espadachín que atraía la atención de la mujer allí presente, esta escuchaba atentamente cada palabra pronunciada por Soujiro -¿Malas Intenciones Huh?- Finalizaba dejando escapar un suspiro, para luego pronunciar otras palabras – Si alguien quiere envenenarme con licor, no me interesaría, mi vida acabaría feliz tomando una bebida que me gusta.- Finalizo nuevamente mientras se apoyaba con su codo derecho sobre la arena, fijándose en el chico el cual estaba en esa dirección, tomando una lata de la bolsa y luego comenzaba a decirle unas cosas a la persona allí presente. – Gracias por la cerveza, y el ser un espadachín me hace confiar un tanto en ti aunque no te conosca, los espadachines me inspiran confianza  aunque no tengo la razón aun.-Concluyo mientras un sonido se escucho por el lugar, la lata que se había abierto la cual expulsaba un tanto de espuma, esta se termino de sentar tomando con su mano izquierda otra lata y ofreciéndosela al que las había comprado –Toma una, después de todo las compraste tu, y siempre es mejor beber  con compañía- Luego de estas palabras extendía su mano la cual contenía la lata abierta, para brindar por aquel nuevo conocido – Eres muy bonito cuando te ríes, ¿te apetece brindar conmigo para celebrar una nueva amistad?- Concluía mientras una sonrisa se dibujaba en la cara de la muchacha la cual había cerrado los ojos frente a la cara del chico.

La joven oía atentamente cada palabra que salía de la boca del muchacho, al parecer no era un pirata pero tampoco era aliado de ellos, este era un caza recompensas sin rumbos por lo que decía, algo muy parecido a lo que era aquella chica, Himiko.
– ¿Entonces podrías ser un Cazarecompensas?, un cazador sin rumbo el cual si no esta satisfecho con el comportamiento de un pirata va por su cabeza y conseguir la recompensa impuesta para su captura- Las palabras salieron rápidamente de la boca de aquella mujer,  Al parecer el “interrogatorio” por parte de la  chica hacía el espadachín había finalizado, ahora los papeles se habían invertido siendo el objetivo del interrogatorio la propia chica que lo inicio. –Si…- Respondía a la pregunta si aquello era suficiente para estar en su compañía,  otras palabras fueron pronunciadas por el muchacho, estas fueron respondidas rápidamente por la joven la cual aun extendía la cerveza para tratar de hacer un “brindis”  -Las apariencias engañan muchacho, no te dejes influenciar por la superficie de las personas, no me junto ni ebria con un pirata, solo me mantengo cerca de uno si tiene precio su cabeza, para darle captura y obtener la recompensa que tiene su cabeza.- Las palabras eran firmes y parecían ser muy sinceras.
avatar
Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 03/09/2013
Edad : 23

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Soujiro el Sáb Sep 07, 2013 9:12 am
El dialogo iba por buen camino, me suponia, habia quitado ese peso de encima que suponia la pequeña desconfianza que me pudiese tener ella, pasando de ser un encuentro entre dos completos extraños, a una via abierta al comienzo a de una bonita amistad, o eso me visualizaba yo. -Entiendo, yo en mi caso no me gustaria morir por la espada, a pesar de que vivo por ella, no es nada bonito el sentimiento de aquel frio metal abriendose camino por tu carne hasta el hueso.- rei un poco despues de aquellas palabras, era un espadachin, mas no uno sadico que le gustaba ir cortando y enterrando a espada a cualquier cosa que respirara, mas bien tenia un sentido de la justicia agudizado, si se le podria decir de esa forma.

Ella me agradecio por la cerveza y confirmo lo que yo ya sabia de antemano, habia ganado puntos de confianza con ella, incluso fui invitado a tomar una de las cuantas bebidas alcoholicas que fueron frutos de mis ganancias, sin embargo no sabia reaccionar al respecto, debido a que yo no era alguien que acostumbrara a ingerir licor, no me gustaba ese sabor que traia. -No se que decirte, compre las cervezas para ti, no tenia planeado tomar una sola de estas, no me gusta el licor para serte sincero.- mire la lata un tanto dudoso de lo que habia dicho, mis palabras podrian hacerla entrar en sospechas nuevamente. Ella extendio su lata hacia a mi, me alago por mi sonrisa y me invito a brindar por el nacimiento de una amistad, motivo que me llevo a romper mi abstinencia al alcohol y abrir la lata que contenia de esta bebida.

-Si, no tengo ningun problema con enfrentar piratas y buscas sus recompenzas, pero como dije antes, prefiero ser llamado viajero antes de cazador, le doy mas prioridad a viajar que a los piratas- ella parecia interesada en que yo fuese un cazador, hablo rapido cuando toco el tema, me pregunto que habra pasado en su pasado como para llevar tanto odio a los piratas, digo, no es que sea malo odiarlos, pero usar la venganza como motivación no es tampoco la solución a todo.

-Entiendo, entiendo, tienes tu forma de hacer las cosas dependiendo de la situación.- levante el envase de aluminio que llevaba en la mano, y lo choque con el que ella portaba igualmente, ejecutando el brindis que ella queria. -Por la amistad, por la preciosura que me deleita con su compañia esta noche.- le mire picaramente una vez finalizadas aquellas palabras, y aguantando el sabor, ingero cerveza por primera vez en.... en mi vida de hecho.
avatar
Mensajes : 9
Fecha de inscripción : 30/08/2013
Edad : 23

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Himiko el Vie Sep 13, 2013 7:50 pm
Las palabras fluían de la boca del viajero, esta tenía una mirada un tanto perdida ante el océano en espera de que este pueda responder ante aquel choque de latas,  con sorpresa esta escucho el leve sonido que reproducen aquellos objetos al abrirse , viendo como el muchacho la sostenía. Pensamientos pasaban por  toda la mente de la muchacha, al parecer algo rondaba por aquella cabeza la cual le hacía deprimirse en cierto significado, las palabras ante ser un viajero y no pirata sorprendieron a la chica, al parecer no era lo mismo lo que pasaba en sus vidas, lo de  aquella mujer era preferible el ser una cazadora, para buscar el “rebusque” la búsqueda de dinero para poder vivir un poco mejor, de una mejor manera con tener algo mejor y poder ayudar a más personas, para así tratar de saldar la deuda con aquel pueblo que la ayudaron. El sonido del choque de latas se escucho por la playa, una pequeña risa salió de Himiko al ver la reacción del hombre al ingerir un poco de aquel liquido que contenía la lata, al parecer era cierto lo de que casi nunca tomaba alcohol, o tal vez era hasta la primera vez que lo ingería, pero eso no cambiaría la reacción de aquella persona, los pensamientos negativos que estaban en la cabeza de la joven cambiaron por algunos alegres, el agua avanzaba, se adentraba más en aquella playa en la cual se encontraban ambas personas.

-Jaja así que por todo eso quieres brindar... Ya veo.- Las palabras finalizaron las acciones de la joven, posteriormente esperaría a ver como reaccionaria aquella persona.
avatar
Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 03/09/2013
Edad : 23

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Contenido patrocinado
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.