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AMELIA
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Viaje en Alta Mar. Destino: Isla Conomi [Natsu Sakagami]

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Mensaje por Killian Jones el Vie Sep 06, 2013 11:48 am
Las aventuras en Loguetown podrían darse por terminadas, y ahora un nuevo capítulo en la vida del pirata se abría para el libro de su historia. Después de abandonar el bar de alterne que Natsu y él habían frecuentado aquella noche, el pirata y el revolucionario -además de las mascotas de este último- tomaron el barco para trasladarse a la siguiente isla. Con Killian al timón como navegante, el viaje se haría más rápido y ameno que si lo manejase cualquier otra persona. Al fin y al cabo, sus habilidades habían sido entrenadas desde pequeño para poder viajar por los distintos mares sin tener miedo a nada, por lo que estaba hecho completamente para él. Sin duda, se estremeció un poco al ver a Natsu tener una pesadilla en sus sueños, pero al despertar le aseguró que no tenía nada de lo que preocuparse. Estando sus mascotas y el propio pelinegro allí, no había nada que temer, puesto que sus guardias estaban preparados para cubrirle.

La cuestión era: ¿cuál sería su siguiente objetivo? Habían pasado mucho tiempo en el East Blue, pero tampoco le parecía muy pronto para abandonarlo. Estaría bien visitar alguna que otra isla más antes de irse, pero estaba cansado de las mismas de siempre: personas normales yendo y viniendo, algún que otro marine que intentaba apresarle… Y así, la respuesta llegó hasta su mente sin siquiera pensarlo: la isla Conomi. Una isla situada al final del East Blue en la que convivían los gyojines con los humanos, aunque a veces se peleaban entre ellos para obtener la supremacía de la isla. Sería un buen lugar para desembarcar, además de que decían que era una isla con árboles frutales sumamente exquisitos. De esta forma, las ganas de ir a tal isla se reforzaron en el interior de la psique del pelinegro, que giraba su timón mientras miraba la brújula del navegante para poner rumbo a tal dirección.

Movió el timón más y más, mientras que sus ojos se desplazaban de vez en cuando para observar cómo su compañero se despertaba y cogía algún libro, o simplemente se ponía a jugar con sus mascotas para pasar el tiempo. Los ojos incoloros de Killian se clavaron en los dos lobos, Night y Fenrir. Todavía no se llevaba muy bien con ellos, y sencillamente dudaba de que fuera capaz de estarlo algún día. Nunca se le habían dado muy bien las relaciones con animales, y la verdad es que le importaban poco. Suspiró y cerró un momento los ojos, para luego abrirlos. Dirigió el barco por una corriente de agua rápida, de forma que se desplazase a más velocidad de lo normal. La ciudad de Loguetown ya no se veía a sus espaldas, y por ende, estaban en mar abierto. Solo quedaba que pasasen unos cuántos días hasta que descubrieran la nueva isla. Y entonces, la nueva aventura del pirata y del revolucionario saldría a la luz. ¿Qué misterios les depararía aquel destino? ¿Qué cosas encontrarían en la isla Conomi? Todo estaba por ver, y los misterios se resolverían muy pronto.
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Mensaje por Natsu Sakagami el Vie Sep 06, 2013 2:33 pm
Al fin habían salido de Loguetown, iba vestido con una camisa blanca y unos pantalones negros. Me había despertado antes al tener una pesadilla, por lo que decidí volver a dormirme y intentar tener un sueño agradable. Sin embargo, no fue así, ya que mientras dormía soñé con algo que muchas veces soñaba. Estaba solo en un lugar el cual el suelo estaba todo cubierto de diamante, y no solo el suelo, habían diamantes en forma de árboles, incluso algunos no tenían una forma que los relacionara con algo, pero si que habían muchos con formas geométricas.

No veía nada mas que diamante y mas diamante, era algo extraño. El cielo era violeta y las nubes negras, no había nada mas a parte de eso. O eso creía, ya que cuando me fije un poco más pude ver a mi madre paseando tranquilamente junto a mis hermanos y yo de pequeño. De cerca les seguía un grupo de marines armados con rifles, por lo que intenté ir a avisarles, pero mi voz no salía y tampoco podía ir hacia ellos por culpa de una especie de pared de cristal. Fue todo igual que en aquel entonces, mi yo pequeño se había llevado a mis hermanos lejos de allí y estaba escondido detrás de un diamante mientras observaba como mi madre era asesinada a base de balas.

Desperté y lo primero que hice fue abrazarme a Night y a Fenrir que estaban a mi lado. Fui a ver a Killian, era extraño que quisiera estar siempre cerca de él, pero era así. -Killian... esto... ¿que hiciste con tu chica en el club de alterne?- Pregunté algo sonrojado para luego observarlo de arriba abajo, no podía amarle, ya que a él solo le interesaban las tías, no los tíos, pero como siempre nadie decide de quien se enamora. Me sonrojé solo de pensar en que me hiciera esas cosas por un momento... pero no podía, primero tendría que seducirle de algún modo aun siendo chico. -¿Podrías hacerme las cosas que le hiciste a la chica... al menos lo que puedas?- Pregunté sonrojado y ladeando un poco la cabeza, cuando se trataba de amor me era difícil expresarme.
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Mensaje por Killian Jones el Vie Sep 06, 2013 3:28 pm
El navío seguía su curso establecido hasta la isla de Conomi, aunque todavía tardarían un buen rato en llegar. No sabía a ciencia cierta la distancia en leguas que había de una isla a otra, así que solo le consolaba que podía hablar de lo que quisiera con los demás integrantes del barco. Bueno, solo con Natsu, porque los otros dos ladraban y aullaban… Y Killian no conocía el idioma de la selva, por muy salvaje que pudiera parecer en cualquier pelea en que se metiera a partir huesos y cabezas. Así que tendría que esperar a que el chico despertase para poder hablar con alguien, y respondiendo a sus plegarias, los párpados de Natsu se abrieron. Despertó con cuidado y esmero, abrazando a sus mascotas. Tal vez hubiera tenido una nueva pesadilla, aunque no indagaría en ello. Esas cosas eran muy personales, y solo el chico podía autorizar quién estaba confirmado para escucharlas. No quería que se lo tomara a mal, así que esperó a que él fuera quien hablase primero.

Sin embargo, lo primero que le dijo le asombró en cierto modo. Preguntó qué era lo que había estado haciendo con la chica del club de alterne de Loguetown. Entonces la recordó, bajando la mirada hasta la parte superior del timón que sus manos giraban de vez en cuando. Aquellas curvas que había recorrido con sus dedos lo hechizaron, por lo que tuvo que morderse con fuerza el labio inferior para calmar su corazón. No estaba atormentado ni nada por el estilo, pero no quería entrar en un sentimentalismo que pudiera hacerle débil. Había estado con la chica, lo había pasado bien, y sabe Dios si volvería a verla algún día. Ya está, no tenía por qué darle vueltas a todo, no tenía por qué recordarla. Había sido una cosa de su reciente pasado y nada más. Su voz se aclaró, mientras que clavaba unos fríos ojos incoloros en la cara del chico, diciéndole con un tono irónico:

- Supongo que sabrás cómo se hacen los bebés, ¿no? Pues con esa chica estuve haciendo exactamente lo mismo, solo que tomando precauciones para que no me venga un problema a los nueve meses… ¿Comprendes? Es cosa del pasado, así que este tema no nos llevará a ninguna parte. Todavía me quedan muchas mujeres por conocer – Le dijo a su compañero, devolviendo la vista al frente.

Lo siguiente que preguntó hizo que la mirada de Killian se volviera desorbitada. ¿Quería que le hiciera lo mismo que a la chica? Cerró los párpados varias veces, como si intentara salir de un sueño que parecía demasiado real. Por lo visto, ahora el chico se estaba enamorando o sintiendo afecto por él, lo que le faltaba. Con un poco de enfado en sus ojos, le dijo:

- ¿Cómo voy a tener sexo contigo, maldito merluzo? – Alzó su mano y le dio un coscorrón en toda la cabeza, asegurándose de que le dejase un buen chichón. – Ya sabes que a mí solo me gustan las chicas, ese comentario está salido de tono… Pero ya encontrarás a alguien que juegue contigo, no lo dudes… Solo que no seré yo – Sonriendo, concentrándose en el mar para no matar a Natsu allí mismo.
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Mensaje por Natsu Sakagami el Vie Sep 06, 2013 3:48 pm
El chico me dijo que si sabía como se hacían los bebes, con un cierto tono irónico, y claro que lo sabía, pero lo que me sorprendió mas fue el coscorrón que recibí por parte suya. Nada más escuchar sus palabras me deprimí bastante, ya no era por el simple hecho de que a él solo le gustasen las mujeres, si no porque también lo mas probable sería que no me escuchara algunas cosas. -Está bien...- Dije algo desilusionado, aunque sabía que eso iba a pasar, sin embargo no pasaba nada malo por hacerse ilusiones, simplemente que cuando te dabas cuenta, te deprimías bastante.

Al menos me calmé un poco al escuchar las palabras que salieron de Killian, por lo que estaba bien eso. -Tienes razón...- Le respondí aun algo desilusionado para luego mirar de que podíamos hablar, a lo mejor la pesadilla que tuve antes le habría preocupado un poco a Killian, pero bueno, supongo que si se lo decía tampoco pasaría nada, por lo que le miré y no tardé mucho en abrir la boca. -Tuve otra pesadilla relacionada con mi pasado... ¿de que hablamos? A mi no me importaría hablarte de mi pasado si me lo pides...- Le dije algo sonrojado, ahora mismo estaba cien por cien seguro de que solo le veía como a un hermano.

-Por cierto, solo te veo como un hermano, no como a otra cosa, así que no te preocupes, tu consígueme a una chica o a un chico si parezco necesitado, jajaja.- Le dije con una sonrisa para luego reír, intentando cambiar un poco de tema para luego darle un abrazo y después acariciar a Night y a Fenrir con una sonrisa.
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Mensaje por Killian Jones el Vie Sep 06, 2013 4:05 pm
Parecía que a Natsu no le había gustado en demasía el coscorrón que el pirata le propinó. Sin embargo, no podía hacer otra cosa, pues Killian siempre tenía que hacer saber a los demás la línea límite que no debían atravesar. Y Natsu había estado a punto de poner un pie en el otro lado de la línea roja, por lo que un buen escarmiento a tiempo era mucho mejor que una pena y pesar al cabo de cierto tiempo. Como le había dicho anteriormente, lo mejor de todo siempre era tomar precauciones, pero no solo en temas amorosos, sino en todas las opciones de la vida. Suspiró durante un momento, mientras que se daba cuenta de que la oscuridad ya se había tragado el horizonte, y que la Luna volvía a brillar en lo alto del cielo. Tal vez fuera la hora de irse a dormir, aunque viendo que el chico había tenido una pesadilla, tal vez esa no fuera la opción más aconsejable para tener una noche tranquila. El chico se sinceró y le dijo que no le importaba comenzar una conversación sobre su pasado, ya que las pesadillas estaban haciendo mella en él y seguramente necesitaría un hombro en el que apoyarse para seguir adelante. Por tanto, el pirata lo miró de reojo y le comentó, con una voz empática y comprensiva:

- Puedes contarme lo que quieras. Después de todo, somos amigos… ¿Qué miedos te acechan cuando sueñas? – Le preguntó, mientras que abría la boca para bostezar. Tenía un poco de sueño, pero debía de mantener el rumbo de su barco, al menos hasta que se cerciorase de que estaba tomando el rumbo correcto hasta la isla de Conomi. Movió el cuello hacia los lados, haciendo que los huesos de dicha parte crujieran y rompieran el silencio.

Volviendo a su posición normal, simplemente esperó a que el chico volviera a hablar. Incluso le hizo sonreír cuando le confesó que lo veía más como a un hermano, y que tendría que buscarle un acompañante amoroso cuando le viera un poco distraído. Soltó una carcajada con esto último, para dar algún que otro golpe chistoso en los maderos del timón. Hacía mucho tiempo que Killian no reía de esa forma, básicamente porque intentaba evitar crear lazos con cualquier persona. Los lazos creaban amistades o amores, y estos podían ser usados como debilidades caso de que se le quisiera sobornar. Pero el lazo con Natsu ya se había formado, y dudaba de poder desenlazarlo. Su voz salió gentil de sus labios, intentando explicarle el tema al chico lo más claro que pudiera:

- No te convendría tener a una figura sanguinaria como hermano mayor, pero no soy yo quien dicta los gustos. Aunque bueno, mejor que sea yo que otro cualquiera – Soltó una tímida carcajada, para luego proseguir con su diálogo. – Y con respecto a lo segundo, no me importará buscarte un soldadito o señorita para que juegue contigo. Te sorprenderá lo desesperada que está la gente en algunos lados… Y ahora, cuéntame tus sueños – Preguntó, afianzando su relación con Natsu.
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Mensaje por Natsu Sakagami el Vie Sep 06, 2013 4:45 pm
Sonreí bastante al notar como Killian se reía por lo último que le dije, Me dijo que le contará mis sueños y que no le iba bien tener de hermano a una figura sanguinaria como él, pero que nadie dictaba los gustos. -No te preocupes por eso, yo he matado cuando lo he necesitado, y créeme, que sería capaz de usar cualquier método por mas ruin que sea para proteger a los que de verdad me importan.- Le dije mientras miraba como se hacía de noche, era bastante bonita, y además a mis animales parecía que le gustaba la noche.

-Pues búscalos pronto... y sobre mis temores, es mas que nada, que sueño con una de las razones por las que quiero vengarme del gobierno...- Le dije para luego hacer una pequeña pausa y acariciar a mis dos lobos. -Para hacerte un resumen, naufragué de pequeño y me criaron una familia de pobres, la madre estaba enferma y mis hermanos no hacían nada mas que jugar aunque los niños los discriminaran, por lo que yo me dedicaba a robar para poderles pagar las cosas, como ropa, comida y eso. Pero como los perros del gobierno son solo eso, unos perros del gobierno, decidieron ir a por mí y mi familia, por suerte solo mataron a la madre a base de balas y siguieron disparándola aun muerta mientras yo estaba escondido. Y entonces huí y pasaron varias cosas, y por ello ahora sigo vivo y estoy hablando aquí contigo.- Le dije claramente como yo lo había visto mientras pensaba en que mas decirle, aunque básicamente no había nada mas.

Saqué un libro de mi bolsillo y se lo di a Killian, era básicamente uno de los libros que había escrito con el sobrenombre de Aiko. -Después de aquello, estuve en Loguetown escribiendo libros como ese con ese apodo para confundir a la marina, si quieres léelo, ha recibido buenas críticas, jeje.- Dije bastante contento mientras miraba las estrellas acariciando a mis dos lobos.
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Mensaje por Killian Jones el Vie Sep 06, 2013 6:14 pm
No le resultaba para nada aparatoso al chico de pelo castaño tener un hermano mayor sanguinario. Era cierto que él también había matado, por lo que el pirata asintió ante su palabra y mostró una fugaz sonrisa. Tan joven y ya estaba matando, desde luego que aquello parecía un mal sueño de adolescente. Suspiró y dejó caer la mayor parte de su cuerpo sobre el timón, mientras que estiraba las piernas y volvía a recuperar su postura. Había pasado mucho tiempo desde que empezaran aquel viaje, y sencillamente creía que estaba a punto de terminar. Sin embargo, seguía sin ver la isla en la lejanía, así que todavía quedaría un buen trecho hasta llegar a su destino.

Fue entonces cuando Natsu empezó a contarle los secretos de su pasado, por lo que el pelinegro agudizó bien sus oídos y le escuchó, lanzando alguna que otra mirada de compasión al joven de vez en cuando. Cuando vio que hizo un momento de suspense, empezó a hablar, mientras la voz le salía melancólica:

- Tú y yo no somos tan distintos después de todo. Ninguno tenemos familia, tú por lo que me has contado; y yo por motivos que no te gustará escuchar. Lo que sí sabemos es que nos tenemos el uno al otro, y como hermano de alianza que eres, sé que puedo apoyarme en ti en cualquier momento de debilidad por el que pueda pasar. No sé si tú te sientes igual con respecto a mí… - Comentó, levantando una ceja, como si quisiera intimidarle. Claramente, no era más que una broma tonta para hacer que se riera. Tener que recordar lo que había pasado tiempo atrás debería de haberle puesto triste, por lo que una broma a tiempo siempre vendría bien para hacerle recuperar los ánimos. Aunque Killian sabía muy poco de aquello.

Instantes más tarde, el pelicastaño le daba un libro al pirata. Este lo tomó con una de sus manos, dejando la otra en el timón. Vio que el autor se llamaba Akio, aunque resultó ser un sobrenombre de Natsu para ocultar su verdadera identidad. Le comentó que había recibido buenas críticas, ante lo que Killian sonrió, abriendo el libro por la mitad. La prosa era buena, aunque vio alguna que otra falta de ortografía. Aunque no lo pareciera, el pirata era un ávido lector. Debajo de aquella dura piel de corsario sanguinario, se encontraba un joven deseoso de leer aventuras de todo tipo. Le encantaban. Por tanto, cerró el libro y lo guardó en uno de sus bolsillos, para luego decirle al chico:

- Me lo guardo, pero que sepas que soy un crítico mucho más duro y exigente que los demás – Mostró una sonrisa de medio lado, la cual se intensificó al ver algo al final del horizonte. – ¡Mira, ya estamos llegando a Conomi! – Soltó un silbido triunfante, y alzó un puño en lo alto.

Un pedrusco bastante grande relleno de vegetación era lo que tenía frente a su incolora mirada. No faltarían más de veinte minutos hasta que llegasen a la costa, y entonces podrían empezar una nueva aventura. Apretó el timón con fuerza y ganas, dirigiendo el navío por las corrientes más rápidas para tardar menos en llegar a su objetivo.
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Mensaje por Natsu Sakagami el Vie Sep 06, 2013 7:26 pm
No imaginé eso, pero nada mas escuchar sus palabras de que él y yo nos parecíamos al no tener familia no pude evitar morderme el labio inferior para luego abrazarle. Necesitaba hacerlo y luego lo dejé para sonreírle y escuchar atentamente todo lo que me decía. -Menuda pregunta mas estúpida, claro que puedes apoyarte en mí y yo en ti, por algo somos como hermanos, ¿no?- Dije mientras le observaba con una sonrisa y luego vi como abría el libro por la mitad, lo ojeo un poco y se lo guardo.

Dijo que ya se lo leería, me alegraba escuchar decirle eso y lo de que él era mas exigente. Esperaría ansioso que llegara ese momento. De golpe escuché como Killian se emocionaba al ver el destino, así que no hice nada más que esperar, aunque eso que hablamos antes de que me buscaría alguien y eso... pues digamos que había echo que se encendiera lo que se podría llamar mi "interruptor". Quizás Killian me mataría si le decía como me había puesto... pero eramos como hermanos, de seguro lo que diría sería de buscarme alguien.

-Killian... creo que necesitaría encontrar alguien ya...- Dije algo sonrojado por lo que me había pasado, pero no era culpa mía, bueno, en cierto modo si por confundir amor de hermanos con otra clase de amor. Ahora solo esperaba que no se enfadase ni nada y que logrará hacer esas cosas tan punto pudiera, ya que en verdad lo necesitaba.
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Mensaje por Killian Jones el Sáb Sep 07, 2013 7:36 am
Natsu confiaba lo suficiente en Killian como para decirle que él también estaría allí para cuando lo necesitase. Aquel sentimiento de mutuo acuerdo resultó agradable para el pirata, puesto que había conseguido formar un lazo de amistad con el joven revolucionario. La única parte mala de ello es que ahora podrían usar al uno y viceversa para mostrar sus debilidades, y eso era algo que no le agradaba en demasía. El navegante había roto todos sus lazos con la familia Jones –incluyendo su padre– con ese objetivo, y sin quererlo se había metido en otro inintencionadamente. ¿Qué se le iba a hacer? Pues una sola cosa: tendría que hacer que ese lazo fuera algo más flojo. Seguramente en esta isla… tuvieran que tomar caminos diferentes.

¿Pero sería nada más bajar a la isla? No, seguramente tendría que darle esquinazo por la noche. Sería una buena idea dejarle en un sitio seguro y volver de regreso al barco, donde seguiría con su viaje en solitario. No es que no quisiera viajar con él, sino que no quería tener más debilidades. Podía considerarse como una persona fuerte en los Blues, pero más allá de la Red Line no era más que un novato que tardaría mucho tiempo en acostumbrarse a la fiereza de los piratas más aventajados. Y por eso, tendría que dejar todas las cosas que le importaban en sitios seguros, para no poder perderlos en cuanto se diera la oportunidad. Sí, tenía que reconocerlo, aquel chico se había vuelto importante para él, en parte. Por tanto, suspiró, y le dijo al chico de buena gana:

- Ya no queda demasiado para que nos acerquemos a la costa. Dejaremos el navío a unos cuántos metros de la orilla e iremos nadando hasta la playa – Comentó, mientras que en la lejanía ya se empezaba a agrandar la silueta de la isla Conomi. El color verde era el predominante, por lo que el navegante supuso que sería una isla de abundante vegetación. Y donde siempre había vegetación, había bichos extraños que aparecerían cuando uno menos se lo esperase. ¿Qué misterios les aguardarían en el interior?

Así, unos quince minutos más tarde, estuvieron a unos cinco metros de la orilla. Distancia suficiente como para resguardar el barco, por lo que pidió la ayuda de Natsu para tirar el ancla hacia el fondo del mar. Una vez que esta se aferró perfectamente, Killian plegó las velas para que el viento no moviera la embarcación. Por último, bloqueó el timón para mantener el barco en parada. Así, lo último que faltaba ya era bajar a tierra, por lo que el pelinegro se subió a la barandilla del barco y saltó hacia abajo. Cayó en el agua, con una perfecta zambullida, para luego nadar rápidamente hasta la orilla y meterse dentro del bosque con rapidez. Cuando quiso darse cuenta, le faltaba a algo al lado, hasta que lo razonó y dio con la respuesta:

- Arararará… ¿Dónde está Natsu? Ya le perdí – Rascándose la cabeza, mientras que seguía andando hacia adelante. – Bueno, qué le vamos a hacer, ya lo encontraré – Devolviendo su vista al frente, metiéndose en el interior de aquel bosque húmedo y penumbroso.
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Mensaje por Natsu Sakagami el Sáb Sep 07, 2013 8:53 am
Escuché las palabras de Killian, dijo que no quedaba mucho para llegar y que tendríamos que nadar hacia la orilla. Eso era un pequeño problema para mí, ya que no sabía nadar por culpa de la akuma, pero aun así siempre estaban mis mascotas que podían ayudarme. No tardó mucho en echar el ancla y plegar las velas, para luego tirarse al agua y a empezar a nadar. Night y Fenrir saltaron al agua también y yo me subí encima de Night mientras estos empezaban a nadar hacia la isla, era una de las cosas buenas que tenía.

-Lo perdimos de vista... Night, Fenrir... busquen a Killian por su olor.- Les dije algo preocupado mientras que empezaron a olfatear por la orilla, pero nada, el mar había borrado el rastro de Killian. Esperaba volverlo a encontrar pronto, ya que me daba algo de miedo que le pasara algo y yo no pudiera hacer nada. Acaricie a mis dos lobos mientras me adentraba mas en la isla buscando a Killian. Podría haberme quedado en la orilla por si Killian volvía, y eso hice, me quede en la orilla mientras empezaba a leer un libro de los míos.

-Espero que no se haya olvidado de mí...- Dije mientras seguía leyendo algo deprimido por no poder seguir el ritmo del pirata. Además, no me contestó cuando le dije aquello de que lo necesitaría pronto eso que dijo que me buscaría, bueno, ahora daba igual y debía esperarle. Cuando se hiciera de día lo buscaría por si acaso.
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